Presentación

En 1976 Wigberto Jiménez Moreno propuso la creación de un Departamento de Etnohistoria dentro del INAH, con el objetivo de que la investigación de este tipo se desarrollara de manera institucional dada la consolidación que en los años anteriores había adquirido en cuanto a la definición de su concepto y objeto de estudio, su independencia como especialidad de la ENAH y la necesidad de hacerse presente dentro y fuera del propio INAH.[1] Al año siguiente, con base en la propuesta de Jiménez Moreno, Bárbara Dahlgren planteó la organización de un Centro de Estudios Etnohistóricos desde donde se llevaría a cabo el proyecto “Etnohistoria de los Valles Centrales”, cuyos resultados integrarían la obra México: Panorama histórico y cultural [2].

 

El primero de julio de 1977, en atención a este planteamiento, Gastón García Cantú, director del INAH, aprobó la creación del Departamento de Etnohistoria dirigido por la misma Dahlgren, quien invitó a formar parte del mismo a varios investigadores del Instituto, egresados de diferentes disciplinas antropológicas y con posturas teóricas propias.[3] Aunque la obra planteada no se realizó, los proyectos que desarrollaron cada uno de los primeros ocho investigadores del entonces  Departamento[4], sumados a aquellos investigadores que se han integrado con el paso de los años, han propiciado la diversificación temática, geográfica y temporal, con predominio por el estudio de la estructura social, económica, poítica y religiosa de las sociedades prehispánicas y virreinales y su relación con la sociedad actual.

 

Durante la siguiente dirección, de Emma Pérez-Rocha, el Departamento de Etnohistoria se cambió de la calle de Códoba no. 18 (que compartía con el Departamento de Registro Arqueológico), al espacio que antes fuera sede de la ENAH en el Museo Nacional de Antropología.[5] Para 1989, siendo su titular Jesús Monjarás-Ruiz, cambió su nombre por Dirección de Etnohistoria,[6] que hasta la fecha conserva. Desde 1995 depende de la Coordinación Nacional de Antropologia, en cuyo edificio ubicado en el número 880 de la Avenida San Jerónimo, tienen cubículos algunos de sus investigadores. No obstante, las labores administrativas y la mayoría de las reuniones, conferencias, coloquios y congresos, se realizan en el Museo Nacional de Antropología, la segunda casa de los investigadores que han crecido con la Dirección de Etnohistoria.

 

A lo largo del tiempo, los objetivos y los proyectos realizados en la Dirección de Etnohistoria han cambiado como podemos darnos cuenta en sus reglamentos, informes y publicaciones.[7] Así como en la década de los setenta, hoy en día sus investigadores no son exclusivamente etnohistoriadores: desarrollan sus respectivos proyectos de investigación conforme a sus propios intereses tanto personales como académicos y su formación profesional y por lo tanto, cada uno tiene su propio concepto de etnohistoria. Una disciplina híbrida, cuyo origen, devenir histórico, concepto, metodología, fuentes, técnicas y herramientas, continúan dando mucho de que hablar y se transformarán conforme se realicen nuevas  investigaciones por parte de los académicos, de sus ayudantes y de los ahora estudiantes, todos ellos creadores de nuevos objetos de estudio, metodologías, teorías y técnicas para futuros campos de especialización.

 

Este año, la Dirección de Etnohistoria del INAH cumple 40 años y tiene la oportunidad  de contar en su actual plantilla con algunos de sus fundadores, a saber: Lourdes Suárez Díaz, Amalia Attolini Lecón, Emma Pérez-Rocha y Eduardo Corona Sánchez. Para celebrarlo, tiene a bien organizar el III Congreso Internacional de Etnohistoria de América que en esta edición presenta como tema “El origen, porvenir y desarrollo de la disciplina”.

 

Además de la realización de las actividades propias del Congreso como son la presentación de conferencistas magistrales, ponencias, carteles y una mesa de discusión sobre el futuro de la investigación, didáctica y praxis de la etnohistoria, el Consejo Académico de Etnohistoria, integrado por su director el Dr. Cuauhtémoc Velasco Ávila y sus 14 investigadores, ha decidido hacer entrega de esta USB que contiene una síntesis curricular de cada uno de ellos y una selección de publicaciones que realizaron, con el objetivo de compartir una muestra de los productos de sus investigaciones con quienes vienen tras de sus huellas en el camino de la investigación etnohistórica y ahora, forman parte de esta celebración.

 

[1] “Etnohistoria”, en INAH, una historia, Julio César Olivé Negrete y Augusto Urteaga Castro- Pozo (coords.), México, INAH, 1988 (Divulgación;Historia), p. 111.

[2] Ibíd., p. 112.

[3] Ídem.

[4] Los primeros investigadores con quienes contó el Departamento de Etnohistoria fueron la propia Bárbara Dahlgren, Emma Pérez-Rocha, Perla Valle, Lourdes Suárez, Amalia Attolini, Constanza Vega, Eduardo Corona, Esther Camaño, Emma Pérez-Rocha y Dora Sierra Carrillo, “La etnohistoria en México: origen y trayectoria”, en Antropología, Revista interdisciplinaria del INAH, semestral, año 1, no. 1, enero-junio 2017, p. 79.

[5] Emma Pérez-Rocha, comunicación personal, 7 de septiembre de 2017.

[6] “Etnohistoria”, p. 114.

[7] Vid, “Departamento de Etnohistoria”, en Antropología. Boletín Oficial del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Nueva época, bimestral, México, INAH, enero- febrero 1988, pp, 22-23; Reglamento de la Dirección de Etnohistoria, junio 2008; Dora Sierra Carrillo, “La Dirección de etnohistoria del Instituto Nacional de Antropología e Historia, su trayectoria, los investigadores y sus proyectos”, en Problemas del pasado americano, v. 1, En prensa.

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